Cien por ciento playa

En Huatulco el mar y el cielo no tienen límites. Las aguas del Océano Pacífico se convierten en un oasis. Su belleza, que se distingue desde la carretera, está distribuida en las nueve bahías que bañan la costa oaxaqueña a lo largo de 35 kilómetros.
En Huatulco los mejores placeres de la vida se disfrutan en los cómodos hoteles, bares, discotecas y centros de entretenimiento.

La zona hotelera y de resorts, ubicada en la bahía Tangolunda, es un híbrido entre lo mediterráneo y lo contemporáneo, un ambiente creado por los maestros de la arquitectura mexicana.

Huatulco goza de un clima húmedo y cálido. Esto es gracias a la selva bajo caducifólea (árboles que regeneran su follaje) que está cercana a las bahías. Es allí donde vive una rica fauna terrestre y por supuesto marina.

Por eso, los huatulquenses se sienten orgullosos al tener este tesoro que fue declarado como Parque Nacional y Área Natural Protegida en 1998.

Este destino es la primera comunidad turística de América que recibió la certificación Green Globe, un programa ambiental que toma en cuenta la promoción turística de calidad y la protección a la naturaleza.